Promociones especiales hasta finales de mes
Fabricamos mantas térmicas para piscina a medida, también para formas libres, desde 6,99 €/m². Una manta térmica conserva el calor del agua, reduce la evaporación y alarga la temporada de baño.
¿Cuántas micras necesitas? Cuanto más grosor, más aislamiento y más duración. Más abajo, en las preguntas frecuentes, te explicamos qué micras elegir según tu clima y cómo medir tu piscina. Tienen de 2 a 3 años de garantía según el modelo y el envío es gratis a partir de 200 € en Península. Las mantas hechas a medida no admiten devolución, así que si tienes dudas con las medidas, pídenos presupuesto y te ayudamos.
Mostrando los 63 resultadosOrdenado por precio: bajo a alto































































Manta térmica para piscina: cobertor térmico para piscina de venta online en nuestra tienda de piscinas, Piscinas Athena. Contamos con un amplio surtido de mantas térmicas piscina y también mantas isotérmicas que sirven como cubiertas de verano, también denominadas, cubiertas de burbujas. Este material tiene una función esencial, la de guardar o preservar la temperatura del agua de nuestra piscina. Esto se logra haciendo de aislante entre la lámina de agua y el aire.
Los efectos de preservación de temperatura mediante las mantas térmicas de piscina son importantes a la hora de climatizarla, sobre todo mediante aparatos destinados a esa función como la bomba de calor piscina. Y también son especialmente importantes para que no perdamos toda la temperatura ganada durante la noche. Es en ese momento en el que baja la temperatura del aire y, por tanto, éste incide sobre la bajada de temperatura del agua de nuestra piscina.
¡Aprovéchese ya de nuestro catálogo de mantas térmicas por un precio muy asequible!
Póngase en contacto con nosotros y desde PiscinasAthena le prepararemos un presupuesto personalizado en cuestión de minutos. Le garantizamos que a través de la compra en nuestra tienda siempre obtendrá la mejor calidad en nuestros artículos. Si tiene cualquier duda acerca de su utilización y sus efectos o simplemente en la elección de qué tipo de cobertor térmico debe utilizar en su piscina, consúltenos y benefíciese ya de sus ventajas. Además, de esta manera conseguirá ahorrar tanto en consumo de aparatos de climatización como en productos químicos.
Es necesario saber que en el mercado hasta hace pocos años los cobertores térmicos eran de burbuja unitaria y su fabricación se destinaba tanto a las piscinas como a cualquier otro uso. Debido a esto los cobertores de verano para piscinas convencionales se podían deteriorar con mayor velocidad y sus prestaciones no eran óptimas en cuanto a su evolución. Este tipo de cobertor o cubierta térmica se denominan de burbuja convencional.
Gracias a la investigación y desarrollo en el mercado de la piscina y al efecto de los rayos UV, se ha obtenido una burbuja doble denominada Geobubble. Este tipo de mantas térmicas para piscinas de Geobubble dan al usuario la posibilidad de ganar más temperatura aún, gracias a su tecnología y la durabilidad de este tipo de manta térmica se puede incrementar hasta en un 25% con respecto a los cobertores convencionales.
Para entender cómo funcionan las mantas térmicas para pisicnas es necesario saber que, durante el día reciben los rayos solares y, al estar en contacto con el agua de la piscina, trasmiten el calor del sol. Esta radiación solar queda atrapada en el agua y aumenta hasta en 8 grados su temperatura. Gracias a su tecnología de doble burbuja durante la noche hace de barrera entre el aire frío de la noche y el agua cálida de la piscina, consiguiendo que el agua al día siguiente tenga una temperatura mayor.
Mientras esté instalado el cobertor térmico sobre el agua estamos impidiendo la evaporación con el ahorro de agua que esto supone y a la vez estamos evitando que se enfríe por la superficie. Este efecto de enfriado por la superficie por evaporación es el efecto que se utiliza en los aparatos de aire acondicionado que expulsan aire fresco y consumen agua. Consiste en la energía en forma de calor que pierde el agua al pasar de estado líquido a estado gaseoso. Este fenómeno se produce sobre la superficie del agua. Al colocar el cobertor solar sobre ella, interrumpimos el proceso de enfriado del agua logrando un agua más caliente. Se ha calculado que el agua que añadimos para rellenar las pérdidas por evaporación y la que sacan de la piscina los bañistas equivale a (aproximadamente) entre la mitad de la capacidad total de la piscina y una piscina completa.
Con las mantas térmicas de piscina lograremos más aumento de la temperatura del agua cuantas más horas tenga instalado el cobertor y cuantas más horas de sol tengamos.
En los meses de abril, mayo, junio, septiembre, octubre y noviembre, en los días más frescos del verano o tras el paso de una tormenta o también en los lugares de sierra donde más bajan las temperaturas nocturnas es cuando más efectivo se mostrará la manta térmica para piscina. Al requerir menos energía para mantener una temperatura óptima del agua, esto supone un elevado ahorro energético y, por consiguiente, unas facturas más bajas.
En piscinas climatizadas las mantas térmicas para piscina ayudan a impedir la ganancia de calor obtenida. Representa el complemento perfecto para aprovechar toda la energía y evitar pérdidas de calor.
La manta solar de piscina tiene además la ventaja de reducir la suciedad que puede caer en el agua, y se retira fácilmente con un cepillo de barrer o simplemente con agua a presión según se va recogiendo en el enrollador.
La manta solar de piscina se puede hacer de todas las formas y medidas. Los cobertores irregulares de formas libres, cuando se instalan con enrollador necesitan ser confeccionados con bisagras de pliegue para su mejor recogida.
Este tipo de cubierta para piscinas no está pensada para emplearse como cobertor de invernaje (solo las opacas u oscuras, y si no hay otra cubierta) y debe guardarse al terminar la temporada de baño. La manta térmica veano, al estar hecha de un material liviano, aguanta en la superficie de la piscina por sí misma, pero no aguanta peso extra sobre él.
Cuando se retire de la piscina debe protegerse de los rayos UV, ya que al ser un material diseñado para aumentar la temperatura del agua, este se calentaría en exceso y acortaría su vida útil de forma notable. Este es un punto imprescindible en tanto a las extensiones de garantía que desde Piscinas Athena realizamos sobre nuestros cobertores solares para piscinas.
Consulta nuestro catálogo de mantas térmicas piscina invierno.
Comprar una manta térmica para piscina tiene tres grandes ventajas.
La ventaja número uno de la manta térmica, y por la que suele comprarse este accesorio, es el incremento en la temperatura del agua. Por el principio de funcionamiento explicado anteriormente, la temperatura aumenta hasta 5 grados, pudiendo alcanzar un incremento de hasta 10-12 grados en condiciones óptimas (climas cálidos), según el modelo.
El cobertor térmico impide que la suciedad visible e invisible termine en el vaso de la piscina. La consecuencia de esa disminución en la suciedad es doble: limpiarás menos y ahorrarás hasta un 30% en productos químicos. Gracias a la manta térmica necesitarás menos cloro, hasta 5 kg menos al año para una piscina de tamaño medio, lo que también implica un mayor confort en el baño.
El ahorro no termina en los productos químicos. La barrera que ofrece la cubierta térmica de piscina permite reducir la evaporación del agua en un 98%. Diversos estudios científicos han demostrado que en una piscina de tamaño medio (8 x 4 metros) las pérdidas de agua anuales por la evaporación superan los 30.000 litros. Una cifra considerable. Instalando una manta térmica este problema se reduce al mínimo. Tendrás una piscina más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
La preguntas más repetidas por nuestros los clientes: ¿qué cobertor térmico comprar? ¿Cuál es el mejor del mercado?
La mejor cubierta del mercado es gruesa y está hecha para durar
Los dos grandes enemigos de las mantas térmicas de piscina son los rayos ultravioletas y los productos químicos. A ellos hay que sumar la incorrecta manipulación (colocación y plegado) de la manta.
Con cualquiera de nuestras mantas vas a lograr calentar el agua sin esfuerzo, reducir el uso de químicos y minimizar la evaporación. Pero hay un elemento que las diferencia: el grosor.
Sin lugar a dudas, GeoBubble 700 es la mejor manta térmica para piscinas del mercado. Esto se debe a que incorpora la última tecnología GeoBubble y porque es una de las mantas más gruesas (un 50% más gruesa que las convencionales) y resistentes del mercado.
Ofrece una durabilidad incomparable. Tiene 3 años de garantía. Además, su diseño patentado elimina las esquinas afiladas y los puntos débiles. Soporta los químicos y la radiación solar como ninguna.
Para sacar el máximo partido al cobertor tendrás que mantener los niveles de cloro y PH en sus valores óptimos. Además, debes plegarlo evitando las acumulaciones de agua en el interior del recogedor. Aunque parezca contradictorio, la manta térmica de piscina se degrada más cuando está plegada en el enrollador que cuando se encuentra completamente extendida sobre el agua.
Si no cuidas el proceso de enrollado, la manta puede alcanzar altas temperaturas que comprometerían su vida útil.
Las mantas térmicas para piscinas constituyen un sistema muy eficaz para calentar tu piscina. Se ha demostrado que retienen 5 veces la pérdida de calor por evaporación en comparación con otros sistemas. Para su correcto funcionamiento, aprender cómo se coloca la manta térmica en la piscina de manera adecuada es clave.
A la hora de plantearnos cómo se coloca la manta térmica en la piscina, no habremos de preocuparnos. Lo cierto es que su instalación es de lo más sencilla, pero procedemos a explicarte todo sobre la manta térmica y cómo se pone.
Habremos notado que la manta térmica tiene dos lados: el lado de las burbujas y el lado liso. Bien, partiendo desde aquí, colocaremos el lado de las burbujas hacia abajo, en contacto con el agua, mientras que el liso queda hacia arriba. ¿La razón? Su funcionamiento. Los rayos del sol inciden sobre la manta térmica. Las burbujas son las encargadas de conservar el calor de la erradicación solar, acumularlo y transferirlo al agua. El cobertor térmico crea una barrera entre el agua y el aire, impidiendo la evaporación y enfriamiento del agua.
Por lo general, las mantas térmicas suelen incluir un sistema enrollable en el cual recogemos la manta térmica cuando no la estamos usando. Para ello, habremos de incorporar unos soportes y fijaciones en uno de los extremos de la piscina. Si lo prefieres, puedes optar por un orillo perimetral en PVC con el que instalar el enrollador en un lugar diferente del borde de la piscina. Este accesorio favorece la estabilidad y el mantenimiento del cobertor térmico.
Además de saber cómo se coloca la manta térmica en la piscina, es importante, también, cuándo hacerlo. Durante el día, cuando nadie esté usando la piscina, es un buen momento para desplegarla, de tal manera que reciba y acumule la incidencia de los rayos del sol. Tapada durante el día, evitaremos la evaporación del agua. En cambio, por la noche, con la bajada de las temperaturas, el uso de la manta térmica permite mantener la temperatura del agua.
Por lo que respecta a los precios de mantas térmicas para piscinas, lo cierto es que son variables en función al tamaño de la piscina. Además de ello, habremos de tener en cuenta otros factores como la calidad, el grosor o, incluso, el color, que determinan en buena medida los precios de mantas térmicas para piscinas.
Si lo que buscas son los mejores precios del mercado en tu manta piscina térmica, los encontrarás en PiscinasAthena gracias a nuestro trato directo con proveedores nacionales y europeos. Compruébalo por ti mismo. Cuéntanos qué necesitas y elaboraremos un presupuesto personalizado para calcular cuál sería el coste de la manta térmica para piscinas adecuado para ti. Estamos a tu disposición.
Depende del modelo y del sol que reciba la piscina. Según los datos de cada fabricante, en verano y en condiciones óptimas: hasta 5 °C la OXO de 400 micras; hasta 6 °C la OXO de 500 micras; hasta 7 °C la Geobubble azul de 500 micras; hasta 8 °C la Geobubble Sol + Guard y la Geobubble reforzada de 700 micras; hasta 10 °C las OXO Cristal, OXO 700, OXO Plus 800 y OXO Optimal Care; y entre 10 y 12 °C la Geobubble solar de 800 micras.
Las translúcidas y las oscuras son las que más suben, porque dejan pasar o absorben más radiación solar. Además del calor que ganan de día, todas frenan la pérdida de temperatura por la noche, que es cuando más se enfría el agua.
Hay cuatro preguntas que deciden la elección:
Si la vas a usar con bomba de calor, cualquier modelo te ayuda a no perder de noche el calor que pagas de día, aunque te recomendamos los que más aíslan: la Geobubble Raeguard de 800 micras o la manta isotérmica de espuma de 6 mm.
La burbuja clásica es la burbuja redonda de toda la vida: la opción más económica y sencilla. La Geobubble tiene una burbuja doble y más plana, patentada, que capta mejor el sol y resiste más la radiación y el cloro; según el fabricante, dura hasta un 25 % más que una clásica. La OXO alterna burbujas redondas y en forma de X: esa forma reparte el grosor de manera uniforme, no se dilata con el sol y flota en contacto plano con el agua. Se fabrica en Francia y es de máxima calidad.
Geobubble y OXO se fabrican exclusivamente para piscinas, por eso rinden y duran más que una burbuja clásica. Son las dos tecnologías de gama alta del catálogo; la elección entre ellas depende más del color y las micras que de la burbuja.
Las micras miden el grosor del material de la manta. Más micras significa una manta más resistente y que dura más temporadas, aunque también más pesada de manejar. En el catálogo hay mantas de 400, 500, 700 y 800 micras.
Como orientación: 400 micras para un uso de pocas temporadas o un presupuesto ajustado; 500 micras, el equilibrio entre precio y duración; 700 y 800 micras para quien quiere la manta más duradera y la usa a diario. Si la piscina está muy expuesta al sol o se trata con mucho cloro, merece la pena subir de grosor, porque el sol y el cloro son los dos factores que más la desgastan.
Si vives en una zona fresca o quieres alargar la temporada, la solar o la oscura te darán más grados. Si la piscina ya se calienta sola en verano, una azul suele bastar.
Se vende por metros cuadrados de piscina, con el IVA incluido. Las mantas de burbuja van desde 6,99 €/m² (clásica de 400 micras) hasta 14,99 €/m² (Geobubble Raeguard de 800 micras), y la manta isotérmica de espuma cuesta 26,90 €/m². Las mantas a medida llevan además 39 € de puesta en producción (110 € la manta isotérmica de espuma). Para una piscina de 8 × 4 m (32 m²), el material de una manta de burbuja cuesta entre unos 224 € y unos 480 €. El refuerzo perimetral (orillo) se cobra aparte, entre 3,99 y 4,25 € por metro lineal según el modelo.
Si tu piscina tiene una medida estándar, hay mantas ya confeccionadas: por ejemplo, la de 8 × 4 m de 400 micras cuesta 189 €, y el pack con enrollador básico, 369,90 €. El envío a la península es gratis.
Todas nuestras mantas por metro cuadrado se fabrican a la medida de tu piscina, en cualquier forma. Necesitamos las medidas interiores de la piscina, a la altura del agua, sin sumar ni restar nada. Solo si la piedra de coronación sobresale hacia el agua, mide el ancho de piedra a piedra.
Si la piscina no es rectangular, envíanos un croquis con las medidas o un plano de triangulación, o te mandamos un patrón para marcar la forma. Si tiene escalera metálica, hacemos el recorte de la escalera o cajeado (49,50 €). En formas libres que se vayan a recoger con enrollador, la manta lleva bisagras de pliegue para enrollarse bien.
La tolerancia de fabricación es de ±3 cm en largo y ancho. Para piscinas de menos de 15 m², consúltanos el precio. Puedes pedirla directamente en la ficha de cada modelo o pedirnos presupuesto.
Siempre que nadie se esté bañando, y sobre todo por la noche, que es cuando el agua pierde más calor. De día, tapada, la manta gana temperatura con el sol y evita la evaporación. Donde más se nota es en primavera y otoño (abril, mayo, junio, septiembre, octubre), en las noches frescas de verano, después de una tormenta y en zonas de sierra.
En pleno verano, cuando el agua ya está a la temperatura que te gusta (a partir de unos 30 °C suele estar caliente), puedes quitarla de día; si la dejas puesta, seguirás evitando la evaporación. Es una cubierta de temporada de baño: al terminar la temporada se retira y se guarda.
Sí. La manta flota sobre el agua y la depuradora puede seguir filtrando con normalidad, aspirando por los skimmers y devolviendo el agua por las boquillas.
Lo que no conviene es tapar la piscina justo después de un tratamiento de choque o de recuperación del agua: espera al menos 24 horas antes de volver a poner la manta, porque un exceso de cloro bajo la manta la deteriora. Mantener el cloro y el pH en sus valores correctos es una de las claves para que la manta dure.
Sí, y es muy importante: es su mejor complemento. La bomba de calor sube la temperatura del agua; la manta evita que ese calor se pierda por la noche y por la evaporación, que es por donde se escapa la mayor parte. Con la piscina tapada, la bomba tiene que funcionar menos horas para mantener la temperatura, así que gasta menos.
Si vas a calentar la piscina fuera del verano, valora también la manta isotérmica de espuma: 6 mm de grosor, pensada para retener el calor de los sistemas de climatización en los meses fríos.
En general, no. La manta térmica es una cubierta de verano: es ligera, no aguanta peso y no está pensada para la lluvia, el viento ni la suciedad de los meses fríos. Para el invierno está el cobertor de invierno, opaco y resistente, que tapa la piscina cuando no se usa para que no entre suciedad ni luz.
Si no tienes otra cubierta, las mantas opacas u oscuras (como la Geobubble reforzada de 700 micras azul) se pueden dejar en invierno para frenar las algas, aunque no es lo más recomendable. Al terminar la temporada, lo mejor es retirar la manta, limpiarla, secarla y guardarla protegida del sol.
No se puede caminar encima: es una lámina ligera que flota sobre el agua y no soporta peso. No es una cubierta de seguridad y no evita que una persona o un animal caiga al agua; si hay niños o mascotas, la manta no sustituye a una cubierta de seguridad ni a la vigilancia.
Retírala también si hay viento fuerte o tormenta, y no la dejes enrollada al sol sin protección: enrollada al sol se calienta mucho y se estropea antes que extendida sobre el agua.
Depende del grosor, de la tecnología y del cuidado. La garantía es de 2 temporadas de uso en la manta clásica de 400 micras; de 2 años en las OXO y Geobubble de 400 micras (la Geobubble de 400 micras, 3 años si se pide con orillo perimetral y se usa con protector de enrollador); y de 3 años en todas las Geobubble y OXO de 500 micras o más.
La vida real suele superar la garantía si se cuida: cloro y pH en sus valores, burbujas hacia abajo, retirarla en tratamientos de choque y guardarla siempre protegida del sol.
El envío a la península es gratis; a Baleares y Portugal, consúltanos el precio del envío; no enviamos a Canarias.
Las mantas a medida tardan de 3 a 5 días en fabricarse, así que llegan en unos 5 a 8 días hábiles; por ser a medida, no admiten devolución. Las de medida estándar se envían en 4 a 7 días hábiles y se pueden devolver en 14 días naturales. Si tienes dudas con la medida, llámanos al 960 704 030 antes de pedirla.