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Si no tienes claro qué tipo de cubierta para tu piscina necesitas para el invierno…
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En Piscinas Athena ponemos a tu disposición cobertores de invierno para piscinas necesarios para el adecuado mantenimiento de tu piscina durante los meses de invierno.
La calidad de nuestras cubiertas de invierno para piscinas te permitirá despreocuparte del mantenimiento y limpieza de tu piscina además de aportarte seguridad y confianza para los miembros de la familia. El cubre piscinas Invierno otorga además otra ventaja y es la de evitar el desgaste de los componentes de la piscina y de sus complementos.
La lona de Invierno para piscina es además un elemento práctico, fácil de instalar y muy funcional ideal tanto para la primera residencia como para segundas casas.
Contamos con diferentes tipos de lonas de Invierno para piscinas para que encuentres el que mejor se adapta a tus necesidades. Desde cobertores de invierno de 580gr/m2 hasta el cobertor piscina invierno de 650gr/m2 sin olvidarnos de la cubierta piscina Invierno Ecold de 250g/m2. En Piscinas Athena tenemos la lona Invierno piscina o la cubierta piscina Invierno que buscas y al mejor precio.
Además, contamos con cubiertas de invierno y seguridad Skin Xtrem de 600 g/m2 que ofrecen una resistencia y durabilidad excelentes.
No te pierdas las ofertas en todo lo referente a lona piscina Invierno y toldos de piscinas o lonas de piscinas que encontrarás en nuestro catálogo y despreocúpate del cuidado de tu piscina al acabar la temporada de baño.
Los cobertores de Invierno para piscina de PVC son de alta calidad en función de sus materiales y de su confección. Es importante que la fabricación esté bien definida y que esté hecha con los mejores materiales para una buena experiencia.
Un cobertor de invierno para piscina es tu mejor aliado si deseas mantener la calidad del agua de tu piscina al finalizar el verano.
Este elemento indispensable, también conocido como lona de invierno para piscina, cumple importantes funciones entre las que cabe destacar:
El uso de una cubierta de invierno de piscina está destinado a la época que comprende desde finales del otoño hasta comienzos de la primavera.
Al finalizar la temporada de baño y dar comienzo los meses más fríos del año, es importante cubrir la piscina para proteger tanto el agua como el revestimiento.
Para un mantenimiento anual óptimo, una lona cubrepiscinas facilita el cuidado de tu piscina hasta la llegada del verano. Una cubierta opaca mantiene la calidad del agua durante el invierno, facilitando la reanudación de la próxima temporada ya que no tendrás que vaciar la piscina y volverla a llenar. Ahorra tiempo, dinero y energía gracias a un cobertor de piscinas para invierno.
Las lonas deben ser de protección ya que además de ofrecer las funciones en cuanto al mantenimiento del agua y el vaso de la piscina deben salvaguardar la integridad de la unidad familiar gracias a su sujeción y fuerza frente a una posible caída.
Pero no solo eso. Los cobertores de invierno son elementos de suma importancia en materia de seguridad y, algunos de ellos, ofrecen la posibilidad de asegurar tu piscina de acuerdo a la norma francesa NF P90-308. Así, podrás evitar peligrosas caídas accidentales de miembros de tu familia al interior de la piscina.
Las cubiertas para piscinas o cobertores de invierno de piscina son particularmente pesados y difíciles de manejar. Estos cubrepiscinas incluyen un sistema de drenaje de agua pluvial, bien sea mediante perforaciones o a través de una rejilla central de evacuación.
Por lo que respecta a las medidas de las cubiertas de piscinas, las fabricamos a medida, sin límite de tamaño. Es necesario prever un desborde de la cubierta al exterior de la piscina sobre la coronación de al menos 15 cm en todo su perímetro (entre 20 y 40 cm en los modelos de fabricación europea, según el ancho de la coronación).
Las lonas de invierno para piscinas están compuestas de una tela PVC barnizada de entre 200 y 650grs/m2 de densidad.
En cuanto a la densidad de los cubre lonas de piscinas debemos incidir en que la densidad es la cantidad de material que hay por m2. Lo más importante en la densidad de una lona ( si tiene más o menos gramaje ) es la opacidad que ofrece frente a los rayos solares. Por lo general cuanto mayor es el gramaje menos luz solar para y mejor conserva el agua ( no permite el desarrollo de la fotosíntesis y por tanto no se producen algas ). Por lo contrario si el gramaje es inferior permite que los rayos de luz solar puedan llegar a pasar algo más y que si se puedan llegar a producir algas ( aun que sea en una pequeña cantidad ).
Es necesario destacar que la resistencia y durabilidad de una cubierta de Invierno de PVC viene determinada no por el gramaje, sino por la calidad de su maya de poliéster, el PVC otorga esencialmente opacidad.
Estas cubiertas reciben un tratamiento anti UV y presentan un interior opaco para impedir la fotosíntesis y, por ende, la formación y desarrollo de algas. Además, también están tratados para prevenir enfermedades criptogámicas, procedentes de hongos, o bacterianas.
Algunos de los modelos vienen reforzados por costuras o soldaduras suplementarias e, incluso, cintas de seguridad cada metro a fin de evitar el desgarre en caso de caída accidental. La resistencia se mide en Newtons en cadena y trama.
Las cubiertas de lona de piscinas se anclan directamente sobre la baldosa exterior de la piscina y se pueden fijar con varios tipos de anclajes:
Existen dos tipos de anclajes:
A continuación, te dejamos un vídeo en el que podrás ver como colocar un cobertor de invierno en piscina:
Una cubierta de lona para piscina es un elemento esencial, útil tanto para el mantenimiento de la piscina como para garantizar la seguridad de los miembros de la casa. Estas son sus principales ventajas:
Existen varias formas de proteger la piscina y, esencialmente, se hace mediante una cubierta. Aunque las hay de muchos tipos, la cubierta de invierno de lona es una de las más comunes por su practicidad y su relación calidad-precio. Este tipo de cubierta consiste en una lona de PVC opaca, con una malla de refuerzo en el interior, que se tensa sobre la piscina y se ancla a la coronación.
Cumple dos funciones:
Las cubiertas de seguridad, además, ayudan a evitar que, ante una caída accidental, alguien caiga al interior de la piscina.
Existen otros tipos de cubiertas que incluso son válidos para su uso durante todo el año: de policarbonato, elevadas, automáticas, etc.
Son dos productos distintos, pensados para dos épocas del año diferentes y que, por lo general, no se sustituyen entre sí. Hay modelos de mantas térmicas oscuras que limitan la proliferación de algas, pero no cumplen las mismas funciones que un cobertor de invierno.
El cobertor de invierno es una lona de PVC opaca y resistente, de entre 200 y 650 g/m², que cubre la piscina cuando no se utiliza para evitar la entrada de suciedad y luz y reducir la proliferación de algas. Se coloca cuando termina la temporada de baño, desde el otoño hasta la primavera.
La manta térmica es una lona de burbujas que flota sobre el agua de la piscina. Es más ligera y se utiliza durante la temporada de baño, en verano. Ayuda a conservar el calor y a aumentar la temperatura del agua. También reduce la evaporación, el consumo de productos químicos y las horas de filtración de la piscina. Es especialmente importante cuando se utiliza una bomba de calor, ya que ayuda a retener el calor generado.
Sí, es recomendable, pero debe hacerse con una manta térmica, no con un cobertor de invierno. Por la noche, la piscina pierde calor y, durante el día, pierde agua por evaporación. Una manta térmica reduce ambas pérdidas y, si tienes una bomba de calor, ayuda a que consuma menos energía y trabaje menos.
La cubierta de invierno se coloca cuando termina la temporada de baño, es decir, cuando dejamos de utilizar la piscina y vamos a estar varios meses sin usarla.
¡Importante! No hay que tapar la piscina demasiado pronto (cuando aún hace calor, a finales de verano o principios de otoño) ni destaparla demasiado tarde (como mucho, a mediados de primavera).
Lo ideal es esperar a que la temperatura del agua se mantenga de forma estable en torno a los 15 °C y destaparla en primavera cuando vuelva a alcanzarse una temperatura similar de forma estable. Si se tapa cuando el agua aún está templada, es más fácil que aparezcan algas bajo la lona.
Antes de taparla y de destaparla, nuestros especialistas te dan unas pautas para hacerlo correctamente. Te las detallamos a continuación:
Recomendación: aunque se haya realizado todo lo anterior, si es posible, recomendamos hacer funcionar el sistema de filtración durante 2 o 3 horas cada dos semanas para mantener el agua en circulación y evitar que el sistema permanezca totalmente parado durante el invierno.
El cobertor debe ser más grande que el vaso de la piscina (es decir, que las medidas interiores de la piscina). Debe apoyarse al menos 15 cm sobre la coronación en todo el perímetro, que es donde se fijará mediante tensores y anclajes al suelo.
Para calcular las medidas, tienes que indicarnos el largo y el ancho interiores de la piscina. En Piscinas Athena añadiremos el margen necesario de 15 cm por cada lado, o más si fuera necesario.
En Piscinas Athena fabricamos cubiertas de casi todos los tipos y para todo tipo de piscinas. No tenemos limitaciones de formas ni de tamaños: hacemos cubiertas para piscinas familiares, comunitarias e incluso olímpicas de 25 × 50 m.
Si la piscina es rectangular, cuadrada o circular, con las medidas interiores podemos pasarte un precio. Si tiene una forma irregular, te facilitaremos un croquis para que nos indiques las medidas que necesitamos. Si tiene una forma compleja o libre, disponemos de una plantilla de triangulación o podemos enviarte un patrón para tomar las medidas de la piscina.
En varias comunidades autónomas, especialmente en la Comunidad de Madrid, disponemos de servicio de medición e instalación, si se requiere.
Contáctanos y te pediremos la información necesaria sobre tu piscina para ofrecerte nuestra mejor valoración.
Existen distintos gramajes para las cubiertas de invierno, que van desde los 200 hasta los 650 g/m². El gramaje indica el peso del material por metro cuadrado de cubierta. En general, un mayor gramaje puede contribuir a una mayor opacidad, aunque no significa necesariamente que la cubierta sea mejor o más duradera. Es importante no confundir estos conceptos.
Cuanto menor sea la opacidad, más luz solar podrá atravesar la lona y mayor será el riesgo de proliferación de algas. Por el contrario, una lona más opaca deja pasar menos luz.
La resistencia, en cambio, no depende únicamente del gramaje. La malla interior de poliéster es uno de los elementos que aportan resistencia al cobertor, y esta puede medirse en newtons. Por ello, un buen cobertor de invierno combina un gramaje adecuado con una malla de calidad.
En Piscinas Athena tenemos desde el modelo Ecold, el más ligero, hasta los modelos de 580 y 650 g/m², además de la Skin Extrem, de 600 g/m². Todos llevan tratamiento anti-UV y contra hongos y bacterias.
Hay dos aspectos que debemos tener en cuenta: cómo se tensa la cubierta y cómo se fija al suelo.
Para tensarla: generalmente, se utilizan tensores individuales regulables que se colocan en los ojales de la cubierta y se fijan a los anclajes instalados en el suelo. También se puede utilizar un tensor perimetral, aunque los tensores individuales permiten ajustar la tensión de cada punto de forma independiente.
Para fijarla al suelo: podemos utilizar anclajes de taco y tornillo, que se desenroscan en verano y se pueden tapar para que no sobresalgan del suelo, o pitones escamoteables de una pieza, que quedan ocultos cuando no se utilizan.
Existen otros tipos de anclajes, como los de taco y tornillo de latón, los de tipo garfio para muros o los triangulares para piscinas elevadas de madera o composite. Sin embargo, para piscinas enterradas, generalmente se utilizan los de taco y tornillo o los escamoteables.
En Piscinas Athena recomendamos generalmente el anclaje escamoteable de una pieza.
Aunque actualmente no existe una normativa estatal específica que regule de forma general la seguridad de las piscinas residenciales en España, varias de las cubiertas que comercializamos en Piscinas Athena (Skin Cold, Skin Freeze y Skin Extrem) están fabricadas conforme a la norma francesa de seguridad NF P90-308.
Esta norma establece requisitos de seguridad para las cubiertas de piscina, entre ellos la prevención del acceso al agua de niños menores de cinco años. Las cubiertas diseñadas para este fin incorporan refuerzos y características específicas para soportar determinadas cargas y reducir el riesgo de rotura en caso de caída.
Si en casa hay niños pequeños o mascotas, conviene elegir una cubierta diseñada específicamente para ofrecer seguridad.
Las cubiertas de invierno permiten evacuar el agua de lluvia de distintas formas, según el modelo: mediante perforaciones repartidas por la lona o a través de una rejilla central de drenaje. Así se evita que se acumule agua sobre la cubierta, lo que añadiría peso, aumentaría la tensión sobre los anclajes y podría deformarla.
Las perforaciones dejan pasar el agua, pero también pueden permitir el paso de pequeñas partículas de suciedad. Por eso, recomendamos encarecidamente elegir una cubierta con malla de drenaje cuando sea posible, ya que permite evacuar el agua y limita el paso de residuos. Los agujeros de drenaje pueden dejar pasar algo más de suciedad.
Un cobertor de invierno bien cuidado puede durar entre 10 y 15 años. Su durabilidad depende de varios factores, como la calidad de los materiales, la malla de poliéster y los acabados del fabricante, además de las condiciones de uso.
También es importante el mantenimiento: si la piedra de coronación es abrasiva, conviene proteger las zonas de roce. Al guardarlo en primavera, hay que doblarlo correctamente, almacenarlo en un lugar donde no se pise y evitar colocar peso sobre las soldaduras.