Un clorador salino para piscinas es un sistema de desinfección del agua que genera cloro de forma automática a partir de la sal disuelta en el agua, mediante un proceso llamado electrólisis. Es el método de tratamiento del agua más extendido en piscinas particulares en España por ser más económico, seguro y cómodo que el cloro tradicional en pastillas o líquido.
¿Qué es un clorador salino y Cómo funciona?
Un clorador salino —también llamado electrolizador de sal o sistema de cloración salina— transforma la sal común (NaCl) disuelta en el agua de la piscina en hipoclorito de sodio (NaOCl) mediante electrólisis. Este proceso ocurre dentro de una célula electrolítica formada por electrodos de titanio recubiertos de iridio y rutenio, por los que circula una corriente eléctrica de baja tensión.
El proceso paso a paso:
- El agua de la piscina pasa primero por el filtro de arena.
- A continuación atraviesa la célula electrolítica del clorador salino.
- La corriente eléctrica separa el sodio (Na) y el cloro (Cl) de la sal marina.
- Se produce hipoclorito de sodio (NaOCl), que en contacto con el agua genera ácido hipocloroso (HOCl), un potente oxidante desinfectante.
- El ácido hipocloroso destruye algas, bacterias, virus y hongos presentes en el agua.
- Tras la desinfección, la exposición a los rayos UV del sol hace que el cloro vuelva a su forma original de sal, completando el ciclo.
Ventajas del clorador salino frente al cloro tradicional
El clorador salino ofrece ventajas claras frente al tratamiento con cloro granulado o en pastillas:
- Más económico a largo plazo: la sal es muy barata y no se consume (solo se pierde una pequeña cantidad por los contralav ados y salpicaduras). El coste anual de sal es significativamente menor que el de productos químicos convencionales.
- Más seguro: elimina la necesidad de manipular y almacenar productos químicos concentrados en casa.
- Agua más suave: el agua salina tiene una concentración de sal de 3 a 6 gramos por litro, mucho menor que el agua de mar (35 g/l), lo que la hace más agradable para la piel y los ojos.
- Mantenimiento automático: el clorador genera cloro de forma constante y proporcional a las necesidades de la piscina, reduciendo la intervención manual.
- Efecto desodorante: elimina las cloraminas responsables del olor a cloro y de la irritación ocular.
¿Cuánta sal necesita una piscina con clorador salino?
La cantidad de sal depende del volumen de agua de la piscina y de la concentración recomendada por el fabricante del clorador, que habitualmente es de 3 a 6 gramos por litro.
Fórmula de cálculo:
Litros de agua × gramos por litro recomendados = gramos totales de sal necesarios
Ejemplo práctico para una piscina de 50.000 litros (50 m³):
- Con 3 g/l: 50.000 × 3 = 150.000 g = 150 kg de sal (15 sacos de 10 kg)
- Con 4 g/l: 50.000 × 4 = 200.000 g = 200 kg de sal (20 sacos de 10 kg)
¿Cómo añadir la sal correctamente?
- Distribuir los sacos de sal (sal especial para piscinas, sin antiapelmazantes) por el fondo de la piscina con la depuradora en marcha.
- Esparcir la sal con la escoba de piscina para facilitar su disolución.
- Esperar entre 24 y 48 horas hasta que la sal se disuelva completamente antes de encender el clorador.
- La sal no se consume: solo hay que reponer la pequeña cantidad que se pierde con los contralavados, el agua que se salpica o se evapora. Con la primera carga, la sal puede durar hasta 3 temporadas.
Características técnicas y acción desinfectante
Los cloradores salinos son eficaces contra una amplia gama de microorganismos gracias a su acción oxidante:
- Bactericida: destruye bacterias grampositivas y gramnegativas (como E. coli y Pseudomonas) oxidándolas mediante oxígeno naciente.
- Esporicida: elimina esporas resistentes bloqueando la actividad enzimática.
- Fungicida: actúa contra hongos y levaduras presentes en el agua.
- Viruscida: ataca los virus a nivel de sus proteínas, impidiendo su replicación.
- Desodorante: destruye las cloraminas formadas por la reacción del cloro libre con materia orgánica (sudor, orina), eliminando el olor típico a cloro.
Los electrodos de la célula electrolítica —formados por un ánodo y un cátodo de titanio con aleaciones de iridio y rutenio— son los responsables de producir los iones de hipoclorito que ejercen estas funciones desinfectantes.
Duración de la célula electrolítica: ¿cuánto dura un clorador salino?
La vida útil de la célula electrolítica de un clorador salino oscila entre 8.000 y 15.000 horas de funcionamiento, dependiendo de la calidad del modelo. Esto equivale aproximadamente a entre 3 y 5 temporadas de uso normal en una piscina particular.
Las células de mayor calidad, como las fabricadas en Australia con recubrimientos de mayor densidad, pueden alcanzar las 15.000 horas. La vida útil se reduce si el pH del agua no se mantiene correctamente o si hay exceso de calcio sin tratar.
Cómo regular el pH en una piscina con clorador salino
El pH es el parámetro más importante para garantizar la eficacia del clorador y la comodidad de los bañistas. Con un clorador salino, el pH del agua tiende a subir porque la electrólisis genera hidróxido de sodio como subproducto.
Valores de pH recomendados: entre 7,2 y 7,6.
- Por debajo de 7,2 el agua se vuelve demasiado ácida, lo que puede irritar la piel y corroer los materiales de la piscina.
- Por encima de 7,6, el cloro pierde eficacia y pueden aparecer turbidez y depósitos calcáreos.
¿Cómo medir el pH? Con tiras reactivas de chequeo, un test colorimétrico o un analizador digital.
¿Cómo corregir el pH? Añadiendo corrector de pH reductor (ácido muriático o bisulfato sódico) cuando el valor supere 7,6. Algunos cloradores salinos incorporan un regulador de pH automático que dosifica el corrector en función de mediciones continuas.
Valores de cloro libre recomendados: entre 4.000 y 7.000 partes por millón (ppm) medidas en el agua de la piscina.
Horas de funcionamiento del clorador salino: ¿cuántas horas al día?
Las horas de funcionamiento diarias del clorador dependen de varios factores:
- Volumen de agua (m³) de la piscina.
- Potencia de la bomba de filtración (caudal en m³/h).
- Temperatura del agua: a mayor temperatura, mayor consumo de cloro.
- Número de bañistas y frecuencia de uso.
- Nivel de producción de cloro configurado en el equipo (generalmente ajustable en porcentaje).
Como regla general, se recomienda que la depuradora funcione al menos 8-12 horas al día en verano y que el clorador opere en sincronía con ella. En temporadas de máxima carga (olas de calor, mucho uso), puede ser necesario aumentar el nivel de producción al 100%.
Mantenimiento del clorador salino: cómo limpiar los electrodos
El principal problema de mantenimiento de los cloradores salinos es el depósito de cal (carbonato cálcico) sobre los electrodos, que forma una capa blanca que reduce o anula la producción de cloro.
Sistemas de limpieza de electrodos:
- Inversión de polaridad automática: los cloradores de última generación invierten la polaridad de los electrodos diariamente de forma automática, lo que impide la acumulación de cal sin necesidad de intervención manual. Es la solución más recomendada.
- Limpieza manual con ácido: en cloradores sin inversión de polaridad, cuando la célula aparece blanquecina es necesario extraerla y sumergirla en una solución diluida de ácido muriático o vinagre blanco durante 30-60 minutos para disolver los depósitos, aclarar con agua abundante antes de reinstalar.
Frecuencia de revisión recomendada: inspeccionar visualmente la célula al inicio y al final de cada temporada. En zonas con agua dura (alta dureza cálcica), conviene revisar cada 2-3 meses.
Preguntas frecuentes sobre cloradores salinos (FAQ)
¿Se puede usar cualquier tipo de sal? Se debe usar sal sin aditivos antiapelmazantes ni yodo, específica para piscinas o sal marina de grado alimentario. La sal de deshielo puede contener impurezas que dañan los electrodos.
¿El agua salada de la piscina es como el agua del mar? No. El agua de mar tiene aproximadamente 35 g/l de sal. Una piscina con clorador salino tiene entre 3 y 6 g/l, una concentración similar a la de las lágrimas humanas, lo que la hace mucho más suave y agradable.
¿Un clorador salino elimina totalmente el uso de productos químicos? Reduce drásticamente su uso, pero no lo elimina por completo. Sigue siendo necesario controlar y ajustar el pH y la alcalinidad, y en casos puntuales (inicio de temporada, agua muy turbia) puede requerirse un choque de cloro.
¿Qué pasa si la piscina tiene demasiada sal? Un exceso de sal no daña la célula, pero puede corroer ciertos materiales metálicos (escaleras, bordes de acero inoxidable) y resulta desagradable para los bañistas. Si hay exceso, la solución es renovar parte del agua de la piscina.
¿Cuánto cuesta mantener una piscina con clorador salino? El coste anual de sal para una piscina de 50 m³ es de aproximadamente 20-40 € (reposición de pérdidas). A esto hay que añadir el coste del corrector de pH. El ahorro frente al cloro tradicional puede superar los 150-300 € anuales.





